martes, 14 de marzo de 2017

Tong Phuoc Phuc un Historia de Vida un Hombre de gran corazón.

Tong Phuoc Phuc es un vietnamita que lleva más de 15 años dándole un entierro apropiado a todos los bebés que son abortados en una clínica de su ciudad. Todo comenzó el 2001, cuando su propia mujer quedó embarazada de él. Juntos fueron al hospital y, durante todos los días que estuvieron esperando a que naciera su hijo, él se dio cuenta que había muchas otras mujeres esperando bebé que entraban a un cuarto y salían sin ellos. Le tomó un tiempo darse cuenta qué era lo que ocurría. Pero cuando lo hizo, se le rompió el corazón. La idea de que los niños fueran abortados y no tuvieran la oportunidad de venir a este mundo le dolía mucho y, entonces, decidió preguntar si acaso podía llevarse a los bebés difuntos para, al menos, darles un entierro apropiado. Compró un terreno sobre la colina con sus ahorros y comenzó a sepultarlos como correspondía.
En un principio, su mujer creyó que él estaba loco, pero Tong no renunciaba a su sueño. Desde ese entonces ha sepultado a más de 10,000 bebés. Sin embargo, lo que nadie sabía hasta ese entonces, era su verdadera intención: generar conciencia para salvarle la vida a esos niños. Dice que su cementerio no es solo un lugar de tristeza, sino que un jardín hecho para tocar el corazón de las mujeres que están dudando si tener o no a sus hijos.

Seminario Biblico de Musica - Alabadle con Jonathan Oriel - Capitulo 1: Aprendiendo a Escoger nuestra música.


Les traemos este primer capítulo de nuestro ministerio amigo Kolorion Studio, Alabadle.
Espero lo Disfruten.

sábado, 21 de enero de 2017

Así fue como un enfermo de cáncer dejó en ridículo a 2.000 mediums después de morir


20.10.2016

Un enfermo terminal desafió a los adivinadores a que revelaran, tras su muerte, qué mensaje había dejado escrito y guardado en una caja fuerte. El año pasado, el Rolf Erik Eikemo era un enfermo terminal de cáncer que había aceptado relativamente bien su destino, hasta el punto en que quiso utilizar su circunstancia personal, es decir, su inminente muerte, para colaborar en un experimento destinado a desenmascarar lo que él consideraba un fraude: el negocio de los mediums que aseguran poder contactar en el más allá con personas ya fallecidas utilizando sus supuestos poderes extrasensoriales. Eikemo accedió a participar en un programa de televisión llamado ‘Folkeopplysningen’ (‘Educación pública’), un espacio de la televisión noruega dedicado a fomentar el pensamiento crítico y la alfabetización científica, y que acostumbra a cargar contra las supersticiones y las pseudociencias. Para llevar a cabo el experimento, los editores del programa le propusieron que escribiera un mensaje secreto en un papel, que lo introdujera en un sobre, que sellara el sobre y lo guardara en una caja fuerte. Entonces se retó a los mediums que quisieran participar a que, una vez que Eikemo estuviera muerto, enviaran un email a los responsables del experimento, el psicólogo Jan-Ole Hesselberg y el físico Andreas Wahl, exponiendo lo que creían que decía ese mensaje. Debían hacerlo dentro de un plazo determinado, que finalizaba el pasado 25 de septiembre. Eikemo había fallecido en el mes de Mayo. Unos 2.000 mediums participaron, pero lo cierto es que ninguno acertó el contenido del mensaje. La mayoría afirmó que se trataba de un mensaje dirigido a su familia, un mensaje de despedida o consejos y tópicos sobre como aprovechar la vida. Sin embargo, lo que Eikemo había escrito fue muy diferente: “Dos aviones Messerschmitt ME 110 vuelan sobre Gandsfjord el 9 de abril, orilla oeste, y disparan contra el aeropuerto de Sola”. 

Se trata de la descripción simple de un hecho histórico, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Ni uno de los dos millares de mediums participantes mencionó aviones, aeropuertos, ataques aéreos o conflicto bélico alguno. Y así, todo el gremio quedó en evidencia. “La ilusión de que hay vida después de la muerte se usa para aprovecharse de los supervivientes, los seres queridos. Me gustaría demostrar que eso está mal”, había dicho Eikemo en una entrevista. Y lo cierto es que utilizó su propia muerte para conseguirlo.

 David Romero

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/221609-enfermo-cancer-ridiculo-mediums
fuente del articulo: http://www.navegandodelpasadoalfuturo.net/asi-fue-como-un-enfermo-de-cancer-dejo-en-ridiculo-a-2-000-mediums-despues-de-morir/
Fuente foto: Foto ilustrativapixabay.com

domingo, 13 de noviembre de 2016

Quinientos años de la reforma: ¡Clímax del ecumenismo y final del protestantismo!


El día 31 de octubre de este año, en Lund, Suecia, con la presencia del papa Francisco, la Iglesia Católica Romana y la Federación Luterana Mundial realizarán una importante conmemoración ecuménica.[1] En la agenda entre los temas más relevantes está la celebración del 500º aniversario de la Reforma Protestante, que ocurrirá en la misma fecha en 2017.[2] ¿Qué sucedió el 31 de octubre de 1517?

El comienzo del Protestantismo. Martín Lutero clavó en las puertas de la capilla de Wittemberg, en Alemania, 95 tesis que versaban principalmente sobre penitencia, indulgencias y la salvación por la fe.[3]Esencialmente, la Reforma Protestante resultó del choque entre el principio Sola Scriptura defendido por los reformadores y contra la tradición eclesiástica de la Iglesia Romana. Para los reformadores y los antiguos protestantes solamente la Biblia es la suprema regla de fe y práctica, porque la Palabra de Dios está por encima de todos los concilios.[4]

Pero, paradójicamente, al final del período de 500 años marcado por horribles persecuciones, los dos enemigos históricos se reunirán amigablemente en conmemoración. ¿Para conmemorar qué? La victoria del proceso ecuménico y de la reconciliación entre católicos y “protestantes”.[5] El ecumenismo moderno surgió en 1948 entre los protestantes.[6] Luego, en junio de 1959, el papa Juan XXIII, en su primera encíclica, “As Petri Cathedram”, indicaba la necesidad de una “adaptación” o aggiornamento a las necesidades del tiempo actual.[7]

A continuación, en diciembre de 1961, por la bula “Humanae Salutis”,[8]Juan XXIII convocó al concilio ecuménico Vaticano II, y lo inauguró en octubre del año siguiente. El papa Pablo VI dio continuidad al mismo concilio y en noviembre de 1964 firmó el decreto “Unitatis Redintegratio”, para que: “superados todos los obstáculos… todos los cristianos se congreguen en una única celebración de la eucaristía, en orden en la unidad de una única iglesia desde un principio”.[9] Así, la Iglesia Católica se comprometió de modo irreversible con el ecumenismo.[10] Pero, esencialmente, aquel concilio nada cambió. Apenas promovió una apariencia nueva en la Iglesia Romana.

El papa Pablo VI admitió que el concilio Vaticano II “[…] no fue directamente dogmático, sino doctrinal y pastoral”.[11] Los dogmas tenebrosos permanecieron. Viejos errores y pretensiones no fueron abandonados. Al contrario de Roma, trágicamente quien cambió fueron los protestantes, porque se volvieron liberales, abandonando el principioSola Scriptura y su anterior fidelidad a la Biblia. Según Gulley, “Ambos lados percibieron que su enemigo común (el secularismo) no podría ser enfrentado por un cristianismo dividido”.[12] El antiguo énfasis de católicos y protestantes en las cosas que les separaban fue substituido por las que les unen.

El movimiento ecuménico no está interesado en la verdad bíblica, porque: “[…] ignora las 95 tesis que llevaron a Lutero a romper con el papado (creencias las cuales el Vaticano todavía defiende)”.[13] Su agenda no es el Evangelio eterno, no es el sacrificio único, completamente suficiente y expiatorio de Cristo. No es su mediación e intercesión continuas en el Santuario celestial, no es guardar los mandamientos de Dios, ni la santificación del sábado del cuarto mandamiento. No es la verdad, sino la unidad. No es la cuestión soteriológica, sino la social. Los dos lados son indisculpables, porque deberían saber que la mejor arma contra el secularismo no es la unidad sino la verdad. La referida conmemoración será una “declaración de quiebra” del protestantismo histórico y una rebelión contra Dios y su Ley, simbolizada en Apocalipsis 17 por la mujer llamada Babilonia. Este nombre proviene de Babel y significa “gran confusión”.

Así, como los edificadores de la antigua torre de Babel descarriaron “a toda la tierra” (ver Génesis 11:1-9), esta apostasía actual también será un lazo para “los moradores de la tierra” (Apocalipsis 17:8). Que estemos lejos de esa conmemoración, contestando fielmente el llamamiento solemne: “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apocalipsis 18:4).

fuente:http://noticias.adventistas.org/es/columna/wilson-borba/quinientos-anos-la-reforma-climax-del-ecumenismo-final-del-protestantismo/